Visitar por primera vez
al veterinario |
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Un gatito es un regalo que puede aportar una enorme alegría durante muchos años si sabemos cuidar de él desde el primer día. Ahora es un ser diminuto de unos meses de edad, con una tremenda vitalidad, con muchísimas ganas de jugar y de descubrir todos los rincones de la casa. Si ustedes le dan mucho amor, responderá con lo mismo. Pasados los primeros momentos de alegría por la llegada de este nuevo inquilino, tenés que empezar a pensar en la nueva responsabilidad que acabás de adquirir. Vas a tener que cuidar y educar a este animalito. Ahora es pequeño pero después crecerá y vas a tener que cubrir una serie de necesidades y tomar precauciones para que su vida sea feliz. Sus primeras necesidades pasan por proporcionarles básicamente cinco cosas:
Pero hay que añadir una cosa más: el veterinario. Lo más recomendado es que al día siguiente de haber recibido a su gato acudas a su consulta. Ahí es donde mejor te pueden aconsejar sobre los cuidados, dietas y cualquier cosa que necesite tu animal. La primera visita es muy importante, porque es donde aprenderás todo lo que hay que saber para tener el animal lo más sano posible. Pasarás por la sala de espera. Muchas fotos son de pacientes. En la consulta se intenta siempre crear un diálogo distendido con los nuevos propietarios. La comunicación con el especialista Es importante que los clientes se sientan cómodos con su veterinario, ya que así es más fácil la comunicación y el entendimiento. Cuando la persona se estrena como dueño de un gato, se intenta que comprenda lo que tiene entre manos. El lindo y pequeño ejemplar felino no es como un perro, por lo que no se puede esperar lo mismo de él que de un can obediente. El gato es un animal independiente. Por regla general, no depende de su dueño y hace lo que le da la gana. No acude siempre cuando lo llaman. Por el contrario, cuando él quiere estar junto a vos o que le hagas caso, puede ponerse pesado con tal de conseguir lo que quiere. Pero volvamos a las necesidades básicas. Tiene que tener siempre agua limpia y fresca, que es un elemento esencial. Debería cambiarse, por lo meno, una vez al día. Hay algunos gatos que toman la manía de beber de la canilla cuando se deja correr agua. Hace gracia al principio, pero no debemos dejar que se acostumbre y se convierta en manía. Examen pediátrico Después de la parte informativa, se pasa a hacer el examen pediátrico de los gatitos. Se comprueba que sus movimientos y posturas no presenten ningún problema ni neurológico ni muscular u óseo. Se les palpa todo el cuerpo con suavidad para detectar posibles abultamientos, zonas de dolor o zonas de mayor temperatura. Se mira el pelo y la piel de todo el cuerpo para detectar posibles parásitos o zonas alopécicas o picor o caspa. Se buscan y controlan los ganglios linfáticos y las mucosas. Luego se le miran los dientes, las encías y el paladar para controlar que todo esté en orden. Se estudian los ojos para comprobar que estén limpios y si sus movimientos y reflejos son normales. Se ausculta el corazón y los pulmones para controlar el ritmo cardíaco y el sonido limpio del pulmón. Cuando le llega el turno a los oídos, se les suele enseñar a los dueños como se le pueden limpiar sin hacerle daño, y controlamos que no tengan ácaros. Por último, se les toma la temperatura. Como es el momento de la primera toma de la pastilla para los parásitos se le enseña a los dueños como dársela. Como podés ver la primera visita al veterinario será siempre muy provechosa. |