Siamés |
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Origen: Es ciertamente asiático, más concretamente de Indochina. Su introducción en Europa es reciente: en 1880 el rey del Siam regaló dos parejas a Mr. Owen Gould, cónsul general inglés en Bangkok, que los llevó a Londres. En 1890 llegaron a América. Características: Cabeza: cuneiforme con orejas triangulares, puntiagudas, bien implantadas que deben formar con la barbilla, vista la cara de frente, un triángulo equilátero ideal, los ojos "achinados", sesgados hacia la caña nasal son de color azul intenso. Cuerpo: raza de configuración estilizada y esbelta con cuerpo elástico y musculoso. El tamaño es muy variable, oscilando entre machos muy grandes de aspecto casi "desgarbado" y hembras recogidas y pequeñas, si bien el estandar aconseja animales de talla media. Las patas posteriores serán ligeramente más largas que las anteriores y la cola larga y elástica no demasiado gruesa en la base. Pelo: la piel suave presenta pelo corto, brillante, apretado y denso que puede ser algo más largo durante el invierno. Color: capa Pointed, es decir, manchas en orejas, hocico, manos, pies y cola con cuatro variedades;
Estas son las únicas capas admitidas en América, el resto (Tabby Point, Tortie Point, etc) se agrupa en la raza Colorpoint Shorthair, en Europa se admiten todas como Siamés. Variedades de colores admitidas en Europa:
Carácter:
el siamés está considerado como uno de los gatos más
inteligentes que se habitúa rápidamente a las costumbres
de sus amos y puede ser llevado a pasear sujeto al collar por una correa.
Gentil y dotado de "personalidad" viva aunque a veces imprevisible
y hasta turbulenta. Suspicaz y esquivo con los extraños, puede
llegar a resultar agresivo con los visitantes ajenos que no sean de su
agrado. Defectos: hocico corto, mejillas anchas, extremidades débiles, manchas en la capa distintas a las propias, ojos de color distinto al azul, estrabismo excesivo, cola corta y en gancho. |
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