Peligros domésticos
Siempre se hace lo máximo para proteger a este pequeño ser, también incluso en nuestra casa, ya que pueden producirse algunos accidentes, las caídas se producen a cualquier edad, pero amenazan sobretodo a los jóvenes o adolescentes que tienen un vago conocimiento de lo que son las alturas y las distancias. Balcones y terrazas son las zonas más arriesgadas, la flexibilidad del dispositivo amortiguador de la caída que tienen los gatos, evita numerosas lesiones internas, aunque no siempre evita heridas en la cabeza. Es conveniente poner una red, para que el animal no se precipite al vacío. Para un gato igual que para un niño, la cocina es el lugar más peligroso, en ella está desde la propia cocina con sus fuegos hasta una batidora en la esquina de la mesa colgando el cable que llama mucho la atención para intentar agarrarlo y tirar de él, también tenemos los cuchillos, las latas abiertas, las ollas con agua hirviendo, las sartenes con aceite, etc. Y a propósito de hilas eléctricos, muchos gatos jóvenes pueden acabar con quemaduras en los labios y en la boca, de morder los cables e incluso pueden electrocutarse. Los ahogamientos se producen en los lavadoras, ya que se pueden quedar dormidos encima del lavarropas.

Las intoxicaciones con productos químicos de limpieza son raras en gatos, ya que estos son muy prudentes, pero si se pueden intoxicar al comer plantas de interior, ya que muchas son irritantes e incluso tóxicas, a veces también a pasado cuando se han comido un ratón envenenado.