Prevención de parásitos
Antes de poner la vacuna se debe desparasitar al gato. Los parásitos más comunes que aparecen en los gatos son los áscaris, son lombrices redondas, largas de varios centímetros, que pueden verse en vómitos y en las heces cuando están en gran número en el animal. Sus larvas migran a través del organismo, llegando al hígado, los pulmones provocando tos continua e incluso neumonía. Las larvas pueden contagiarse a los humanos sobretodo a los niños, es importante que tu veterinario te proporcione el producto más adecuado para proteger al animal. Se puede utilizar una pasta oral a base de pamoato de pirantel a razón de 20 mg/Kg. en una sola toma y una vez cada tres semanas hasta los tres meses de vida, después cada dos meses hasta el año y luego ya trimestralmente. Existen también otras especialidades también eficaces, el veterinario te aconsejará lo mejor para tu gato. Si tu gato ha crecido en condiciones difíciles, es posible que haya estado infestado por el Dipylidium caninum, transmitida con el acicalamiento, al ingerir alguna pulga infestada. Es una lombriz plana con numerosos elementos alargados en forma de granos de arroz, que se pueden ver ocasionalmente en las heces de los gatos, la mayor parte de vermífugos de rutina no son efectivos contra este parásito. La eliminación implica la utilización de productos específicos. No olvidarnos nunca de combatir las pulgas: si tu protegido almacena una o dos pulgas entre sus pelos, te arriesgarás a tener en poco tiempo un criadero.