Oriental |
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Prácticamente es un siamés
pero pintado con otros colores. El oriental está hecho un figurí
y sus ojos oblicuos proyectan una mirada enigmática. En cuanto
a carácter, es un punto y apatrte: es extremadamente celoso de
su dueño y corre el riesgo de adquirir conductas demasiado humanas
si no ponemos freno a nuestro afecto.
Tiene
el tipo parecido al de un a liebre. El Oriental está dotado de
una gran elegancia, finura. Esto, junto con la enigmática que resulta
su mirada de ojos verdes, lo convierte en un gato fascinante.
Orígen: La magia, belleza de este gato, se debe fundamentalmente a sus rasgos asiáticos. Los orígenes de este felino están en Tailandia y antiguamente se conocían con el nombre de Siam. Existe desde siglos atrás este gato en Asia y agunos paises árabes. La herencia genética que ha recibido se debe a la mezcla de Siamés con ejemplares de razas como el Azul Ruso o el Europeo, entre otras. Durante una época en la que se pusieron de moda en Gran Betaña los deportess felinos, a finales del siglo XIX, existían ya estos cruces a partir de siameses. Son, con toda seguridad, los ancestros del Oriental contemporáneo. Sin embargo, la raza fue reconocida por las instancias oficiales hasta el año 1976. Características: La cabeza es alargada, con contornos bastante afilados desde la nariz hasta el extremo de las orejas. La nariz es larga y está erguida, formando una especie de prolonación de la frente sin "break". Tienen el cráneo plano. De perfil aparece una línea recta que se inicia en la parte mas alta de la cabeza y finaliza en el extremo de la nariz. El morro es fino y está muy bien formado. El mentón y las mandíbulas son de talla mediana. La cabeza es de tamaño mediano y bien proporcionada con el resto del cuerpo. Las orejas son puntiagudas y alargadas en su base. EL cuello es largo y fino. También el curpo es delgado. La esbeltez es una de las características físicas de la raza, gracias a la finura de sus huesos y a la buena constitución de su musculatura. Tanto las espaldas como la parte trasera siguen la misma línea que el resto del cuerpo. La cola es estrecha en la base, larga y bastante afilada. Las patas sitúan al cuerpo a una posición alta, si bien las traseras son más largas que las de adelante, con lo cual esta parte se ve mas levantada. La forma ovlada de los pies los hac un poco pequeños y delicados en apariencia. El Oriental es un gato muy estilizado, con una silueta muy dibujada. Es lo que le da esta sensación de ligereza, junto a su potente musculatura. Además, la raza goza de buena salud. Tiene una ventaja fente a los siameses: su manto suele conservarse en perfecto estado con el paso del tiempo. Suele vivir unos 18 años. Ojos: se encuentran bastante separados y en forma oblicua. Están inclinados hacia la nariz en armonía con las líneas del contorno. Son verdes únicamente (lo más que se peuda). Los ejemplares particolor y los blancos se aceptan con un ojo de cada color (verde y azul) o azules. Para el resto, se aceptan un color mas claro hasta la edad de dos meses. Pelo: Es corto y pegado al cuerpo. Su textura es muy fina y agradable, pero también destaca su brillo. El manto es muy variado ya que prácticamente se admiten todos lo colores. Los unicolor son sin duda los clásicos de la raza:
A la lista se añade:
Cruces: El Oriental se peude cruzar con un Siamés, y de tal mezcla se obtienen ejemplares en los que casi siempre predomina el color azul de los ojos. Algunos criadores se destacan por emparejar a los orientales únicamente con tros orientales. Es decir, sin recurrir al Siamés, que es una de las mezclas mas típicas. Hay otros cruces: Oriental con Balinés o con Orientales de pelo largo, este último también conocido como Mandarino. El Oriental de pelo largo comparte con sus homólogos de pelo corto la elegancia; el porte altivo de la cabeza. Sólo se diferencian por el pelaje, que es mas largo. Ambos, no obstante, carecen de subpelo. El pelo es mas largo principalmente en los muslos, cola y parte del abdomen. En comparación con el Oriental, el Mandarino se presenta con un cuerpo mas tubular. O sea, que la finura de las formas, su tipo esbelto, es menos extremado. En revancha, su cola es más elegante, como una pluma, y su manto resulta muy atractivo, pues comparte con el Oriental la delicadeza y el brillo. Carácter: Convivir con un Oriental es normalmente una experiencia gratificante, a juzgar por lo que comentan los propietarios de ejemplares de esta raza. Su compañía puede servir de ayuda a los niños con problamas o que están pasando complicaciones. Es muy apegado a los suyos. Es el típico gato que no deja a sus dueños. Necesita hacer ejercicio, gastar energía, pero le será imprescindible intercalar momentos de absoluto reposo. Los cachorros son muy inquietos. La hiperactividad, las ganas de experimentar con todos lo objetos que tienen a su alrededor, se prolonga hasta, normalmente, los dos años. Para paliar este temperamento inquieto o la necesidad de trepar por todos lados, se recomienda proporcionarle todo tipo de objetos aptos para afilar sus uñas. Es un gato muy inteigente y con gran capacidad para adaptarse. Cuidados: Proporcionarle todo tipo de objetos aptos para afilar sus uñas o cortárselas. Poner un freno, tamabién a tanto juego, ya que es un gato muy afectivo y si se trata como a una persona se adaptará y responderá mas o menos como esperaba su dueño; y esto entraña peligros; un gato es un gato y hay que respetarlo como tal. Evitar las corrientes de aire, ya que hasta que no alcancen la edad de seis meses mas o menos son bastante vulnerables. Luego la salud del Oriental suele ser fuerte. En el plano sexual, suele ser bastante precoz. por lo tanto, no estará de mas incrementar la vigilancia a partir de los seis meses. Las hembras traen al mundo desde 4 a 9 crias por parto. Los cachrros nacen con los ojos azules. Los ejemplares blancos aparecen, ademas, con una mancha negra entre las dos orejas, si bien desaparece mas o menos cuando tienen un año. Defectos:La parte posterior no puede ser jamás mas ancha que la zonas de las espaldas. El abdomen no debe sobresalir. Los ojos color aceite o marrón a la edad adulta se consideran un defecto en esta raza. Tampoco se admite que la cabeza y el morro sean redondos; la nariz de declive o un mentón demasiado sobresaliente. Al igual que, los ojos sean redondos, el cuerpo corto, que el abdomen forme una bolsa o que las patas sean demasiado bajas son defectos en esta raza. Ningún defecto pasa desapercibido por los críticos, ya que su cuerpo es incapaz de esconder imperfecciones. Si bien aspirar a la absoluta perfección de los ejemplares de esta raza resulta un total desafío. |
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