El embarazo es un ciclo natural para
un gata y no afecta su carácter, solamente que al nacer sus crías
las madres puedan sentir celos de ellas. A lo que si afecta es a la
parte física: pierde fuerza porque la lactancia y el embarazo
producen
un gran desgaste físico.
Las gatas son madres exelentes: se ocupan de sus hijos con esmero. A
las 5 semanas ya se cansan de ellos.
Tras la monta, el celo queda interrumpido.
La gestación dura entre 58 y 65 días.
Nacen entre 1 y 6 cachorros, generalmente. Lo normal es que tengan 3
o 4 por parto.
Hay gatas que pueden presentar embarazos psicológicos cuando
no han quedado fecundadas. Estos casos son algo raro.
Puede pasar que la gata no se ocupe de los gatitos, que pasa cuando
mantienen un vínculo muy fuerte con sus dueños. (Véase
alimentación para cachorros).