Habana
Brown u Oriental Habana |
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| Origen: también
llamado "marrón de La Habana" Habana brown, o simplemente
"Habana", no procede de la isla caribeña, su nombre se
debe a su color, similar al tabaco habano. Obtenido en Gran Bretaña
mediante cruzamiento entre siameses chocolate, fue al principio, un siamés
en el que los factores genéticos que regían la dilución
de los tonos en cabeza y cuerpo, sufrían una "interferencia"
y cesaban en su influencia. Posteriormente se han formado criterios diferentes
aunque se penalicen siempre ejemplares de capa no uniforme y ojos ambarinos.
Cabeza: la lámina debe ser del tipo siamés, si bien la configuración de la cabeza sea sensiblemente diferente, con hocico seco y fino, cráneo alargado, enjuto de orejas, que nacen altas con una base ancha, erectas, separadas y de forma triangular. Los ojos, situados oblicuos respecto a la caña nasal, son ovalados y de color verde penalizándose los tonos amarillos. Debe apreciarse un moderado stop nasofrontal, que le distancia del tipo clásico siamés. Cuerpo: El cuello, de buena longitud, cilíndrico y musculoso, se une a un tronco alargado, enjuto, esbelto y flexible, con extremidades alargadas y poderosas en las que el par posterior es de mayor longitud que el correspondiente delantero. La cola, alargada y cilíndrica se afina gradualmente hacia el extremo. Pelo: corto, denso, apretado y brillante, presenta un color uniforme marrón oscuro característico. Carácter: menos variable que el de sus antecesores los siameses, suelen presentar características de "confianza en sí mismos", alegría e independencia que, juzgadas con criterios humanos, pueden tildarse de extroversión y "descaro". Se encarnan mucho con sus amos, a los que proporcionan largas sesiones de juego y actividad. Ambiente: perfecto para cualquier hogar puede vivir muy bien en jaulones de cría mínimamente protegidos del frío intenso y precipitaciones atmosféricas, acondicionados con calefacción y lámparas de infrarrojos. Cuidados: esencialmente
robustos y resistentes, pueden contraer todas las afecciones normales
de la especie siendo más propensos a "enfriamientos"
y otras anomalías pulmonares o respiratorias. La profilaxis periódica
de endoparásitos, será realizada con los fármacos
habituales a las dosis aconsejadas. |
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