Abisinio |
|
| El
aspecto general del abisinio ideal es el de un gato de talla media activo
y pendiente de cualquier cosa que suceda a su alrededor. Delgado y musculoso
y de apariencia saludable. Equilibrado emocional y físicamente;
tranquilo y manejable.
Origen: Parece que desciende de los antiguos gatos egipcios que dieron cara y cuerpo a la diosa Bast. Fueron llevados a Inglaterra hacia el año 1860 por el ejército. La raza fue definitivamente fijada y cerrado su estandard en 1929. Cabeza: ligeramente triangular, fina. Nariz oscura con orla negra, orejas grandes y puntiagudas, redondeadas en su extremidad, contribuyen activamente a dotar al Abisinio de esa expresión alerta que les caracteriza . El mentón es firme y no prominente. Los ojos pueden ser verdes, avellana o amarillos, siempre enmarcados por una línea negra o muy oscura. Cuerpo: Largo y delgado, extremidades finas con almohadillas negras. Cola larga, ahusada, de espeso pelaje. Pelo: Corto, tupido, brillante, tiene una longitud media. Color: Es característico del Abisinio que su manto aparezca punteado debido a que el color de cada uno de los pelos esta interrumpido por dos o tres trazos de color contrastante (salpicaduras, agutí o Ticking).
Carácter: Ante todo son gatos inteligentes, capaces de aprender rápidamente aquello que queramos enseñarles. El Abisinio es muy sensible al estado de ánimo de su dueño, acompañándole alegremente en los mejores momentos y compartiendo su tristeza en las horas bajas. Una característica especial es su tono de voz, tan suave que es perfecta para expresar sus sentimientos. El Abisinio es un gato que muestra cierta familiaridad con el agua, y dicen que son buenos nadadores. También son excelentes escaladores. Son gatos que consideran el juego con sus amos como una rutina diaria, y tienen tendencia a estrechar los lazos con un miembro en especial de la familia. Ambiente: Requiere un jardín o al menos una terraza. Cuidados: Para
mantener el pelo brillante es necesario cepillarlo y frotarlo con un paño
a diario. |
|